Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
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Comunicación para el desarrollo del trópico húmedo en México

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Resumen
Esta iniciativa, impulsada por Comisión del Plan Nacional Hidráulico/Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (Gobierno mexicano) y la FAO, fue una de las experiencias fundadoras del concepto de comunicación rural o comunicación para el desarrollo en la que se pretendió combinar el saber tradicional campesino con la ciencia y la tecnología agropecuarias modernas.

El trabajo de comunicación se constituyó en componente formal del Programa de Desarrollo Rural Integrado del Trópico Húmedo, Proderith en México, cuya línea axial fue la construcción de infraestructura de caminos de acceso a las comunidades; de control de los excesos de agua en las parcelas agrícolas y de almacenamiento de la producción agropecuaria.

Se buscaba estimular la reflexión de los campesinos sobre sus condiciones de vida y de trabajo con el propósito de encontrar soluciones a sus problemas a partir de sus propios conocimientos y del aporte externo de la extensión agropecuaria y la ingeniería hidráulica.

Para ello se producían unidades educativas audiovisuales (UEA) compuestas de videos, cuadernillos del participante y guías de aplicación en un esquema metodológico que partió de la propuesta de la Pedagogía Audiovisual establecida por Manuel Calvelo y que evolucionó hasta poner en el centro más el uso de la comunicación como un recurso que reivindicaba la capacidad de pensar y de transformar la realidad por parte de los propios campesinos que el mero desarrollo de habilidades.

Los actores involucrados en el proceso fueron instituciones gubernamentales del sector agropecuario e hidráulico de México, la FAO, comunidades y organizaciones campesinas, agricultores y ganaderos.

La metodología del SCR es indisociable del concepto de desarrollo rural integrado que se aplicó en el Proderith que estuvo en boga en América Latina desde los años sesenta o setenta del siglo pasado en vínculo con la llamada Revolución Verde.

El rasgo más original de esta experiencia fue la incorporación formal y sistemática del componente de Comunicación Rural. La idea de que los campesinos formulasen un Plan Local de Desarrollo (PLD) basado en el afloramiento de su Proyecto Interno (PI), la noción de Red de Comunicación (RC) en la que se tendían vínculos comunicacionales entre todos los actores sociales e institucionales involucrados en el proceso de desarrollo; la apuesta por el conocimiento como un recurso que existe en la comunidad y que se enriquece con los aportes externos; el empleo de instrumentos de comunicación para, con base en el conocimiento socializado, estimular el diálogo y la conversación; la convicción de que la comunicación así empleada sirve para desarrollar la capacidad colectiva de pensar, y que ello a su vez es el camino para incrementar la presencia de la razón en la sociedad y para sustentar en esa base una praxis transformadora.
Fuente
Tomado de la Plataforma Centroamericana de Comunicación para el Desarrollo.
Esta iniciativa, impulsada por Comisión del Plan Nacional Hidráulico/Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (Gobierno mexicano) y la FAO, fue una de las experiencias fundadoras del concepto de comunicación rural o comunicación para el desarrollo en la que se pretendió combinar el saber tradicional campesino con la ciencia y la tecnología agropecuarias modernas.

El trabajo de comunicación se constituyó en componente formal del Programa de Desarrollo Rural Integrado del Trópico Húmedo, Proderith en México, cuya línea axial fue la construcción de infraestructura de caminos de acceso a las comunidades; de control de los excesos de agua en las parcelas agrícolas y de almacenamiento de la producción agropecuaria.

Se buscaba estimular la reflexión de los campesinos sobre sus condiciones de vida y de trabajo con el propósito de encontrar soluciones a sus problemas a partir de sus propios conocimientos y del aporte externo de la extensión agropecuaria y la ingeniería hidráulica.

Para ello se producían unidades educativas audiovisuales (UEA) compuestas de videos, cuadernillos del participante y guías de aplicación en un esquema metodológico que partió de la propuesta de la Pedagogía Audiovisual establecida por Manuel Calvelo y que evolucionó hasta poner en el centro más el uso de la comunicación como un recurso que reivindicaba la capacidad de pensar y de transformar la realidad por parte de los propios campesinos que el mero desarrollo de habilidades.

Los actores involucrados en el proceso fueron instituciones gubernamentales del sector agropecuario e hidráulico de México, la FAO, comunidades y organizaciones campesinas, agricultores y ganaderos.

La metodología del SCR es indisociable del concepto de desarrollo rural integrado que se aplicó en el Proderith que estuvo en boga en América Latina desde los años sesenta o setenta del siglo pasado en vínculo con la llamada Revolución Verde.

El rasgo más original de esta experiencia fue la incorporación formal y sistemática del componente de Comunicación Rural. La idea de que los campesinos formulasen un Plan Local de Desarrollo (PLD) basado en el afloramiento de su Proyecto Interno (PI), la noción de Red de Comunicación (RC) en la que se tendían vínculos comunicacionales entre todos los actores sociales e institucionales involucrados en el proceso de desarrollo; la apuesta por el conocimiento como un recurso que existe en la comunidad y que se enriquece con los aportes externos; el empleo de instrumentos de comunicación para, con base en el conocimiento socializado, estimular el diálogo y la conversación; la convicción de que la comunicación así empleada sirve para desarrollar la capacidad colectiva de pensar, y que ello a su vez es el camino para incrementar la presencia de la razón en la sociedad y para sustentar en esa base una praxis transformadora.