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Gripe Aviar: situación actual en el mundo y panorama para América del Sur

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Resumen
Hasta el momento, el virus H5N1 no ha ingresado al continente americano sino que se encuentra circulando en Asia, África y Europa entre las aves de corral y, recientemente, entre las aves silvestres.

Si bien es una enfermedad muy grave, la trasmisión de las aves a los humanos es -al menos por el momento- de baja probabilidad. Sólo la han contraido algunas personas que han estado en estrecho contacto con aves de corral (personas que trabajan en la industria avícola o que tienen aves de granja para su consumo). Sin embargo, el principal temor radica en que el virus mute hacia una forma que pueda transmitirse de persona a persona generando una pandemia.

La principal fuente de dispersión de la enfermedad fue el transporte de aves de corral infectadas y la contaminación accidental del suelo y el agua por el uso de sus desechos como fertilizante (una práctica común en Asia). El rol de las aves migratorias en la dispersión del virus aún no está claro dado que una vez que lo contraen se enferman gravemente y no pueden desplazarse a grandes distancias. Sin embargo, esto podría cambiar si en el futuro se transforman en portadoras sanas (asintomáticas) del virus.

Hasta el presente, todos los casos de aves migratorias enfermas ocurrieron en Europa y, dado que no existen especies europeas (ni asiáticas) que migren hasta Sudamérica, este grupo no representa actualmente un riesgo serio. No obstante, esta situación podría cambiar en el futuro si se detectan casos en las Américas.

Actualmente, la principal vía de acceso del virus a las Américas es a través de la importación de productos avícolas y del comercio de aves de jaula. Por lo tanto, la mejor forma de evitar su ingreso al continente es a través de controles rigurosos de todos los productos de importación vinculados con estos mercados.

Por otra parte, existen muchos vacíos de información. Una medida importante para mejorar el conocimiento de la enfermedad, especialmente en lo vinculado al ciclo silvestre de la misma, es implementar monitoreos regulares (con un protocolo de trabajo simple y repetible) de las poblaciones de aves migratorias, así como reportar y estudiar los eventos de mortandad masiva de aves silvestres. Esta medida debería estar liderada por los organismos de aplicación pero requiere de la participación de universidades, ONGs y grupos especializados, observadores de aves, pobladores rurales y público en general.
Fuente
Tomado de la página web de la Asociación Ornitológica del Plata -AOP-.
Hasta el momento, el virus H5N1 no ha ingresado al continente americano sino que se encuentra circulando en Asia, África y Europa entre las aves de corral y, recientemente, entre las aves silvestres.

Si bien es una enfermedad muy grave, la trasmisión de las aves a los humanos es -al menos por el momento- de baja probabilidad. Sólo la han contraido algunas personas que han estado en estrecho contacto con aves de corral (personas que trabajan en la industria avícola o que tienen aves de granja para su consumo). Sin embargo, el principal temor radica en que el virus mute hacia una forma que pueda transmitirse de persona a persona generando una pandemia.

La principal fuente de dispersión de la enfermedad fue el transporte de aves de corral infectadas y la contaminación accidental del suelo y el agua por el uso de sus desechos como fertilizante (una práctica común en Asia). El rol de las aves migratorias en la dispersión del virus aún no está claro dado que una vez que lo contraen se enferman gravemente y no pueden desplazarse a grandes distancias. Sin embargo, esto podría cambiar si en el futuro se transforman en portadoras sanas (asintomáticas) del virus.

Hasta el presente, todos los casos de aves migratorias enfermas ocurrieron en Europa y, dado que no existen especies europeas (ni asiáticas) que migren hasta Sudamérica, este grupo no representa actualmente un riesgo serio. No obstante, esta situación podría cambiar en el futuro si se detectan casos en las Américas.

Actualmente, la principal vía de acceso del virus a las Américas es a través de la importación de productos avícolas y del comercio de aves de jaula. Por lo tanto, la mejor forma de evitar su ingreso al continente es a través de controles rigurosos de todos los productos de importación vinculados con estos mercados.

Por otra parte, existen muchos vacíos de información. Una medida importante para mejorar el conocimiento de la enfermedad, especialmente en lo vinculado al ciclo silvestre de la misma, es implementar monitoreos regulares (con un protocolo de trabajo simple y repetible) de las poblaciones de aves migratorias, así como reportar y estudiar los eventos de mortandad masiva de aves silvestres. Esta medida debería estar liderada por los organismos de aplicación pero requiere de la participación de universidades, ONGs y grupos especializados, observadores de aves, pobladores rurales y público en general.