Haciendo camino al andar: líneas de acción para políticas públicas de comunicación para el desarrollo
En la construcción de políticas públicas de Comunicación para el Desarrollo, el énfasis debe hacerse en el proceso de la comunicación (es decir, el intercambio del significado) y en la significación de este proceso (es decir, las relaciones sociales creadas por la comunicación y las instituciones sociales y el contexto que resultan de tales relaciones).
Para el PNUD (2003), el acceso a la información no se refiere sólo a la promoción y protección de los derechos a la información, sino que incluye, también, la promoción y protección de los derechos a la comunicación (el uso de la información) para que cada cual exprese su punto de vista, participe en los procesos democráticos a todos los niveles (comunidad, nacional, regional y mundial) y establezca prioridades de acción. Desde esta perspectiva, el acceso a la información y la comunicación resulta crucial para una participación activa de la ciudadanía y de sus expresiones organizadas, condición indispensable a su vez para el desarrollo humano.
Por otro lado, la información y la comunicación no ofrece mayores potencialidades para la vida de las personas si las mismas no se concretan como catalizadoras de procesos de empoderamiento individual y colectivo que permitan, en su mismo proceso de construcción, no solo la superación de las brechas existentes para el acceso de las personas al desarrollo humano y la libertad, sino la contribución a la desaparición de dichas brechas. Para ello la comunicación, que posee un valor intrínseco (más allá de la información que se comunique) como instrumento para forjar redes, expresar y dar a conocer ideas, estimular la colaboración, en síntesis la ampliación de las oportunidades para la comunicación entre actores individuales y colectivos que no era posible antes del advenimiento de las mismas.
El aislamiento y la carencia de voz que mucha gente ha experimentado dentro de los procesos de desarrollo y de la política ha sido determinado en parte por la carencia de la disponibilidad y del acceso a herramientas comunicativas (SDC, 2004), pero para no convertirse en amenaza, también introduce la necesidad de ser utilizadas de forma sensible a las comunidades locales, con el conocimiento de la cultura, la educación y los contextos locales los que significa modelos variados y adaptados.
El acceso a la información forma parte de los derechos universales (DUDH, art.19) que incluye explícitamente la libertad de buscar, recibir y responder, sin consideración de fronteras, las informaciones y las ideas por cualquier medio de expresión. Así, el libre acceso, sin obstáculos y a un costo aceptable, a informaciones pertinentes es una de las condiciones previas fundamentales para la participación activa de la sociedad civil en los procesos políticos de toma de decisiones (el principio de la “participación”), y, como consecuencia para todo el funcionamiento democrático.
Para llegar a esto, es necesario:
- establecer los marcos jurídicos apropiados (freedom of information acts), legislación sobre los media (órganos de vigilancia, concesión de licencias, “public broadcasting”, etc.), protección de datos, propiedad intelectual, acceso a Internet, telefonía movil, etc.;
- formación específica a representantes de las autoridades, participantes de los medios de comunicación, justicia, etc;
- un paisaje mediático independiente y diversificado;
- una sociedad civil activa e interesada;
- marcos económicos favorables: concentración mínima (impresión, distribución de los medios de comunicación), poder adquisitivo, mercado publicitario, etc;
- disponibilidad de la tecnología adecuada para la producción, el tratamiento y la difusión de la información y libre acceso a ésta (DDC, 2003).
Pueden identificarse tres modalidades principales para el apoyo a la comunicación para el desarrollo:
- El establecimiento de políticas/programas especifícos de comunicación para el desarrollo, el cambio social y el empoderamiento, vinculados tanto a los medios de comunicación como a otros actores del ecosistema comunicativo.
- La plena integración de la comunicación en la gobernabilidad democrática y otros programas de cada área práctica (salud, medio ambiente, desarrollo productivo, educación, la igualdad de género, etc);
- Colocando la comunicación para el desarrollo y el empoderamiento en la agenda de todos los diálogos y discursos sobre el desarrollo.
El documento expone tres grandes ámbitos de intervención para las políticas públicas de comunicación para el desarrollo, desagregadas en acciones más específicas que puedan visualizar y ofrecer, tanto el inmenso trabajo que queda por hacer, como la potencialidad de la comunicación en los procesos de desarrollo entendidos como procesos de empoderamiento, ejercicio de los derechos y disfrute de la libertad. Los ámbitos serían:
- Marco político-institucional, legal y regulatorio;
- Desarrollo de los medios y
- Creación de capacidades sociales.
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