Mirar la Mirada
En esta presentación se encuentran algunos de los aprendizajes adquiridos durante la investigación realizada para mi tesis de Maestría en Comunicación, desarrollada durante el 2008, titulada Video Comuna: política desde el audiovisual alternativo y comunitario.
Tuve la oportunidad de acercarme a conocer Colectivos Liderados por Jóvenes Productores de Audiovisual Alternativo y Comunitario, provenientes de zonas marginales de Bogotá (Formato 19K, Sueños Films Colombia), Cali (Mejoda, Cine pal Barrio), y Medellín (Pasolini en Medellín).
Los audiovisuales producidos son alternativos porque no circulan en medios masivos de comunicación, ofrecen otras interpretaciones de la realidad y provienen de lugares de enunciación no convencionales. Son comunitarios porque provienen de procesos participativos y formativos dentro de sus comunidades de base, y porque la misma comunidad es el principal público objetivo.
Provienen de zonas marginales físicamente, de barrios y localidades alejadas del centro de la ciudad que acogen población desplazada: Ciudad Bolivar en Bogotá, el Distrito de Aguablanca en Cali, y las Comunas 13 y nororientales en Medellín. Pero la marginación también es discursiva, puesto que dentro del discurso hegemónico, los jóvenes de estas zonas son invisibilizados por los estereotipos de pobreza, violencia y delincuencia, y no tienen espacios para emitir relatos desde sus propios puntos de vista.
Estos jóvenes han hecho del audiovisual un proyecto de vida productivo en donde mezclan su gusto por la expresión audiovisual y la necesidad de sustento económico; por ello se han organizado en colectivos, que han formalizado como Fundaciones, Corporaciones y Asociaciones para subsistir, debido a que viven de convocatorias de instituciones públicas locales, regionales, nacionales y de organismos internacionales.
Las organizaciones mencionadas fueron escogidas debido a que sus producciones audiovisuales cuentan con un estilo propio y propuestas narrativas innovadoras cargadas de sentido que alcanzan una buena calidad en relación a los medios utilizados. Pero sobretodo, por su característica de narrar la cotidianidad de la vida de la comunidad.
Encontré que estos colectivos son una especie de triángulos de producción. Sus tres frentes son: producciones, conocimiento y sentido.
1. Productos
- videos
- páginas web o blogs
- escuelas de formación horizontales: talleres, conferencias, etc.
- espacios alternativos de circulación: festivales, muestras, encuentros.
2. Conocimiento
- nuevos formatos narrativos y estética propia
- metodologías y técnicas de realización audiovisual
- gestión de proyectos
- aprovechamiento de recursos
3. Sentido:
- empoderamiento de ellos y de miembros de la comunidad
- proyectos de vida
- resignificación de símbolos
- transformación de imaginarios
De estos constructos, los videos son lo más visual y fueron mi objeto de interés. En ellos vi que era evidente la densidad de la imagen en todos sus planos narrativos: visual, sonoro, significante, cultural, etc. Pero supe que es necesario abrir la mirada para captar el régimen de visibilidad que subyace a las imágenes, y que obedece a las formas culturales que guían la elección del encuadre seleccionado por los realizadores, es decir, su filtro para ver el mundo y la realidad que los rodea.
Ese régimen de visibilidad corresponde a la potencia no narrativa de la imagen, o bien su capacidad de transmitir esas otras-nuevas formas de mirar lo mismo al espectador de las imágenes en movimiento y permitirle salir al encuentro de un mundo “nuevo” antes invisibilizado o no reconocido por la mirada cultural hegemónica. Estos colectivos, al mostrar en sus videos historias y personajes de la cotidianidad desde otra perspectiva y bajo otra mirada, establecen una nueva relación de lo audiovisual con lo político, que ya no está basada en la representación de actos políticos tradicionales, sino en la potencia no narrativa de la imagen, o su capacidad de transmitir al público esas otras formas de mirar la realidad. De estas lógicas de producción y realización, se desprenden ciertas narrativas y estéticas propias, que deben ser reconocidas como tal.
Es por estas razones que estos colectivos, además, promueven otras formas de circulación para sus videos, como festivales, en donde es posible otra relación-interacción, entre el realizador, el espectador y el video, posibilitando una comunicación dialógica entre realizador y espectador a partir del video, esa imagen compartida puesta en público.
Entre las conclusiones como espectadora y para los espectadores están estas observaciones, que tiene que ver con la MIRADA:
- Abrir la mirada: asumir el reto de mirar otras cosas, otras imágenes, otras historias, otras formas visuales que circulan en otros canales.
- Ver más allá de la imagen: apreciar en esas imágenes-otras, teniendo como referente, no los estándares impuestos por los medios masivos de comunicación, sino un marco de sentido que permite comprender que sus lógicas de producción son participativas y comunitarias, y que de allí se desprende una cierta estética.
- Apoyar o abrir espacios-otros de circulación para ver y promover audiovisuales alternativos.
- Compartir información con los jóvenes realizadores de audiovisual alternativo y comunitario.
Para los Realizadores, estas son mis sugerencias:
- Seguir adelante con la producción a pesar de todas las dificultades.
- Experimentar con las técnicas y las formas todo lo posible.
- Mostrar y poner en público sus producciones.
Por último, es necesario decir que estos colectivos liderados por jóvenes viven en un equilibrio dinámico frágil, y que las necesidades económicas pueden facilitar el ser cooptados por organizaciones más grandes, que se transformen en empresas de ejecución de proyectos en donde el sentido comunitario desaparece o se reduzca a una etiqueta vacía de sentido. Por eso, como investigadores o comunicadores, se debe abogar porque la academia y las industrias culturales los reconozcan como lo que son: productores de sentido y conocimiento, además de audiovisuales alternativos y comunitarios y festivales y escuelas, etc., etc., etc.
María José Román es miembro de la Asociación Colombiana de Reciclaje de Cine "Kinoclaje", laboratorio de creación abierto a diversos proyectos audiovisuales con un profundo sentido social.
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