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La comunicación constructora de paz y región sostenible

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Resumen

Pensar la comunicación como constructora de paz y región sostenible trasciende el ámbito de los medios y el conflicto. Primero, porque la comunicación es un proceso social de complejas interacciones que supera los circuitos mediáticos. Segundo, porque no se debe concebir el conflicto sin una clara apuesta por la paz, con sus probabilidades, vías para alcanzarla y el papel de la comunicación y los comunicadores, profesionales y naturales, líderes con vocación de comunicar, en este proceso.

 

Esta ponencia se constituye en un itinerario de reflexión sobre la comunicación como constructora de paz en Colombia, que tiene como uno de sus insumos una investigación de más de un año sobre medios de comunicación y conflicto (apoyada por el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo), la cual derivó en varias iniciativas de comunicación en las regiones de Nariño, Meta, Huila, Montes de María y el Oriente Antioqueño. Después de algunos años, y como fruto de esta sinergia entre investigación y práctica diaria, surgen cinco experiencias que se presentaron en el marco de la conferencia OURMedia/NUESTROSMedios 8 - "Comunicación, conflicto y convivencia: Narrativas individuales y colectivas".

Textocompleto

Aunque se trata de maneras diferentes de organización, la comunicación para la construcción de paz y región sostenible es el elemento cohesionador en estas experiencias. Se trata de avanzar hacia una comprensión de la integralidad de la comunicación, la cual reconoce la importancia de los medios, al igual que reconoce la existencia del conflicto armado, pero parte de una mirada propositiva del territorio, desde sus fortalezas y potencialidades, más allá de sus problemas y debilidades, y convencida que el ejercicio comunicativo debe superar la mirada instrumental que limita y fragmenta:

  • META: La Mesa Humanitaria es el espacio en el que confluyen las voces que se alzan para exigir el cumplimiento y la defensa de los derechos humanos en una región en la que históricamente el tema ha sido estigmatizado. Estas no son voces tímidas, ni apagadas, su ímpetu reside en la unión, en el encuentro con otras voces y puntos de vista. En la Mesa se sientan a dialogar los campesinos, los jóvenes, las mujeres, los afros, los indígenas, los comunicadores, los ambientalistas y demás líderes sociales; ellos, venidos desde todos los puntos cardinales del Meta, ejercen el derecho a la expresión, en un mismo nivel, sin jerarquías, generando un circuito de comunicación pura y sin vestigios de mediaciones parcializadas para construir, desde la palabra y la incidencia, la región que desean.
  • MONTES DE MARÍA: Ante la ruta de la muerte trazada por los actores ilegales, se dibuja la Ruta por la Vida, una de cuyas expresiones es la obra de teatro por la Vida y la Reconciliación en los Montes de María. A través de la puesta en escena se recrea el dolor causado a las comunidades y personas víctimas de la violencia, no para revivir un pasado cruel, sino para superar el duelo y redescubrir al otro y a la otra como espacio de encuentro, como nueva posibilidad de ser. La Ruta por la Vida es la voz de las comunidades que trabajan por la exigibilidad de sus derechos y las condiciones de no repetición, es la expresión de la comunidad que dialoga con la institucionalidad y que se reconcilia consigo misma.
  • ORIENTE ANTIOQUEÑO: Unidos somos más, parece ser el lema de los medios del Oriente Antioqueño, que idearon una estrategia para fortalecer los procesos de construcción de paz en esta región del país, en la cual han surgido iniciativas y asociaciones de comunicadores como aporte a la paz. Son cuatro redes de medios de comunicación, múltiples colectivos infantiles, juveniles y de campesinos, además de la Mesa de Comunicadores Institucionales, que forjan una visión de desarrollo humano integral sostenible, como aporte colectivo de paz a la apuesta política regional.
  • HUILA: Huila ha tenido una gran trayectoria en la movilización social por la paz, por su propia historia y porque ha engendrado iniciativas como las asambleas municipales constituyentes y los consejos municipales de derechos humanos y paz, que dan cuenta del interés de sectores sociales e institucionales por trabajar de manera concertada. Más allá de las formas mediáticas que adquiere la comunicación, estos asambleístas han creado en estas instancias herramientas de articulación en temas de desarrollo y paz en los municipios mediante espacios de concertación entre diferentes instancias sociales, y entre estas y las instituciones. En estos participan sectores sociales como campesinos, mujeres, indígenas, afros y jóvenes promoviendo la organización social, la democracia participativa y la construcción de lo público mediante la concertación de alianzas y agendas territoriales como proceso de apropiación social y política de territorio.
  • NARIÑO:  En este departamento del sur de Colombia se viene trabajando la comunicación como una dimensión de la realidad enraizada en la cultura y en los valores ancestrales nariñenses. Consideran que ésta debe fortalecer la continua construcción de un ciudadano y unas organizaciones activas y conscientes capaces de decidir sobre el presente y futuro de la región soñada, para lo cual es indispensable que la comunicación propicie la transformación de imaginarios y sentidos de la vida y del entorno, en consonancia con los valores de solidaridad, libertad, autonomía y dignidad construidos por los pueblos fundantes y por los relatos sociales contemporáneos del territorio. Por eso, se ha dado a la tarea de conformar una instancia regional denominada Alianza permanente por la Comunicación y la Cultura de Nariño, constituida por instituciones públicas y privadas, programas de desarrollo regional, organizaciones sociales, academia y redes de comunicación y cultura apoyados por el Ministerio de Cultura y la Cooperación Internacional, que le apuestan a la comunicación como un camino para dinamizar los procesos políticos, sociales, ambientales, económicos y culturales que propician la construcción de región sostenible.

En este contexto, se avanza en la identificación de un horizonte compartido en torno a la comunicación y se plantea la construcción colectiva y participativa de una carta de navegación que se traduce en la formulación de un plan de comunicación regional.

Pistas para la construcción de un enfoque comunicativo

 

Si asumimos el modelo tradicional de la comunicación, encontramos que este se enmarca en tres grandes esferas: la información, la significación y la interpretación de la realidad. Nos preguntamos entonces, cuáles son los aportes y los énfasis que la comunicación para la construcción de paz y región sostenible pueden hacerle a este modelo.

 

Para empezar nos apoyaremos en el maestro Martín Barbero, quien cree que es necesario hacer una profunda renovación del paradigma conceptual y metodológico de la comunicación basado en un modelo unidireccional, lineal y autoritario de la transmisión de información, para transformarlo a un modelo pensado en red, esto es, de la interacción y la conectividad. Así las cosas, desde la esfera informativa la comunicación se ocupa de impulsar procesos de información pública, de promoción de la opinión, de democratización de la información, reconociendo los procesos locales y regionales, convirtiendo a la comunidad en protagonista. Desde este punto de vista, la comunidad no deviene en objeto de la comunicación sino en sujeto constructor de comunicación.

 

Desde el campo de la significación la comunicación se encarga de propiciar el compartir de las prácticas culturales: modos de vida y de ser, de la generación de confianza, permite la expresión de los sentidos de vida y devela, recrea y fortalece los imaginarios y la producción de relatos.

 

Finalmente, desde la esfera de la interpretación de la realidad, le apostamos a una comunicación que propicie el diálogo permanente de conocimientos, el intercambio de pensamientos-sueños, la generación de vínculos, la interpretación y lectura de la realidad, que estimule los procesos investigativos, siempre en diálogo con el contexto regional.

 

Es preciso mencionar algunos de los principios orientadores de este que hacer comunicativo, y que poco a poco se ha ido convirtiendo en una visión compartida en las cinco subregiones. Desde esta perspectiva el Sujeto Social es el territorio más que una población específica (ej: jóvenes, niños, mujeres, campesinos, ancianos), porque se trata de descubrir de qué manera todos los actores sociales abrazan sinérgicamente a un territorio; encontrar los sentidos de vida de cada actor social interactuando con el territorio en el que habita, en donde también se encuentran otras generaciones y otros proyectos de vida; esto también permite hacerle frente a la dispersión y fragmentación que ha desencadenado una multitud de grupos, ONG’s, instituciones dedicadas a trabajos específicos, sin una visión integral de la realidad.

 

Esta mirada está muy ligada al segundo principio: la integralidad, referida a la comprensión de las relaciones y dependencias recíprocas y esenciales de todos los fenómenos políticos, económicos, ambientales, sociales y culturales. Si la comunicación solo se ocupa de una parte de la realidad, mira una sola cara de la moneda, también comienza a fragmentar. La comunicación debe encargarse de narrar la realidad en su integralidad. El tema medios y conflicto puede terminar fragmentando.

 


El tercer principio es la percepción de la realidad, noción que contrasta con la lectura diagnóstica y caótica. Se trata de una comunicación que prefiere partir de los sueños, anhelos, proyectos, fortalezas, esperanzas y potencialidades de una región, sin negar la realidad, pero comprendiendo que el riesgo de ser atrapados por una mirada pesimista asfixia la esperanza, debilita la creatividad y compromete la capacidad de proponer.

 

De esta manera, la comunicación es comprendida como: “Un proceso integral que crea las condiciones para que los saberes, vivencias y prácticas de los actores de cualquier comunidad puedan movilizarse para propiciar diálogos, generar encuentros, producir, compartir y circular sentidos, fortalecerse como individuos y organizarse autónomamente como sujetos de cambio social”. Esta visión necesariamente trasciende el tema mediático. La comunicación desde los medios siempre corre el riesgo de tener dueños. La comunicación desde la construcción de paz y región sostenible es un patrimonio colectivo.  

Hacia un horizonte compartido  

 

En el mes abril del presente año, representantes de las regiones de Nariño, Meta, Huila, Montes de María y el Oriente Antioqueño decidimos impulsar una iniciativa para la conformación de una Alianza Interregional de Comunicación, la cual se constituye en una expresión del propósito colectivo de las regiones, de potenciar la comunicación como dinamizadora de procesos de construcción de paz y región sostenible.  

 

En este contexto, y teniendo en cuenta los avances y logros en materia comunicativa que existen en cada una de las regiones, se traza una ruta que contempla varias fases y se selecciona a Nariño, como región piloto para iniciar la implementación de este proceso.  

 

La ruta contempla la construcción de un marco axiológico de principios de la alianza, el cual ya he compartido con ustedes; la socialización de este documento ante la comunidad y las instancias respectivas; y la suscripción de un acuerdo para conformar Alianzas regionales en cada territorio que después se articularán a la Alianza Interregional para darle vida.

 

La siguiente fase del proceso es la planificación. Si pensamos en una nueva racionalidad, planificar implica sostener los procesos de desarrollo desde una mirada integral de la realidad. Donde se tenga en cuenta la cultura, los modos de estar en el mundo que tienen los diferentes pueblos y las formas de construir sentidos.

 


Criticamos la planificación tradicional - instrumental, puesta al servicio de disciplinar y controlar. Elegimos una planificación negaentrópica que va organizando en la flexibilidad del movimiento, el profundo caos de sentidos que habita nuestra realidad.  

La única dimensión del movimiento que tiene la planificación no es de arriba para abajo o de abajo para arriba, la planificación que produce conocimiento es reticular, entramada y en espiral. Su efecto manifiesto es la gestión y su motor es el deseo.  

Así las cosas, el objetivo fundamental de esta fase es formular participativa y colectivamente planes de comunicación para las cinco subregiones con la intención a aportar en un segundo momento a la construcción de un plan nacional de comunicación que se constituya en una aporte fundamental para lo debe ser la política pública nacional en materia de comunicación.  

EL PLAN DE COMUNICACIÓN  

En Nariño, región piloto, el proceso ha tenido avances significativos. En lo que tiene que ver con la formulación del plan de comunicación, ésta se realizó en los siguientes momentos:  

 

1.  Encuentro de la Alianza permanente para la comunicación y la cultura de Nariño. Realizado en junio de 2008 donde se sentaron las bases del plan. 28 personas representantes de: Gobernación de Nariño, Red Sindamanoy de emisoras comunitarias, Red Cultural Galeras, Programa Suyusama, Fondo Mixto de Cultura de Nariño, Universidad de Nariño, Universidad Mariana, Asopatía, ICBF, Consejo Noruego para refugiados, PNUD, CINEP, Ministerio de Cultura.

2. Encuentro con rectores, directores de núcleo, supervisores,  realizado en septiembre de 2008, en el cual se compartió  la metodología de planeación prospectiva y estratégica del territorio, guía para la construcción del plan.

3. Encuentros locales liderados por rectores, directores de núcleo y supervisores, octubre –diciembre de 2008, en 53 municipios del departamento, en los cuales se fortaleció la visión y se construyeron situaciones de sostenibilidad. Asistieron por municipio aproximadamente 5 personas.  

4. Encuentros zonales: Realizados entre febrero y abril de 2009 en once zonas del departamento: Cordillera, Macizo, Doña Juana, Pacual, Guaico, Túquerres, Obando, Centro, Tumaco, Olaya Herrera, Barbacoas, contaron con la participación de 130 personas pertenecientes a colectivos de comunicación, emisoras comunitarias, canales locales de televisión, salas de internet, Compartel, delegados de las alcaldías municipales y docentes. En estos encuentros se trabajó visión, contexto y ruta estratégica.  

5. Encuentros focales: mesa indígena, mesa de niños y niñas, y mesa técnica, mayo y junio de 2009. En los dos primeros escenarios se aportó a la visión y a la ruta estratégica. En la mesa técnica se fortaleció visión, objetivos, ruta estratégica y se hicieron sugerencias en lo relacionado con contexto.  

6. Asamblea de delegados municipales, julio de 2009, asistieron representantes de 31  municipios, delegados en las asambleas zonales. En este ejercicio se validó la visión, la ruta estratégica y se priorizaron los proyectos presentados.

 

Después de todo el proceso antes descrito, la comunidad nariñense establece un consenso en torno a la visión de la comunicación, como “una dimensión enraizada en la cultura y en los valores ancestrales nariñenses,  fortalece la formación de ciudadanía y procesos organizativos capaces de decidir sobre el presente y futuro de la región. Para esto la comunicación, en minga permanente de pensamiento, genera sentido de pertenencia y vigencia de las culturas propias, estimulando la conservación y transformación de imaginarios y sentidos de la vida y del entorno, con enfoque de derechos, en consonancia con los valores de solidaridad, libertad, ética, autonomía y dignidad construidos por los pueblos fundantes y por los relatos sociales contemporáneos del territorio desde la participación comunitaria y el quehacer de sus actores; en permanente comunicación con la nación y el mundo”.
 

Como objetivo general, el plan se plantea “generar procesos de construcción de región y movilización social, a partir de la formulación, gestión e implementación de Políticas Públicas y proyectos de Comunicación para el departamento de Nariño a diez años, desde la sumatoria de esfuerzos de organizaciones, instituciones, redes y actores comunicativos de la región”.

 
Y como objetivos específicos:  
  • Generar espacios de discusión, análisis y construcción de políticas públicas que permitan el desarrollo de acciones capaces de posicionar el tema de la comunicación como eje fundamental en la construcción de Región. 
  • Fortalecer el sector de comunicación de la región a través de un proceso de organización,  formación y proyección social.
  • Articular el sector de comunicación con otros sectores en torno a procesos de investigación y elaboración  de contenidos pertinentes para los contextos locales y regionales, que circulen a través de los medios de comunicación y circuitos comunicativos propios de las localidades.

1. FORTALECIMIENTO ORGANIZATIVO: Entendido como la organización del sector de la comunicación, que redunda en la conformación del Sistema de Comunicación de Nariño, a través del fortalecimiento, creación, organización, formación, gestión y articulación de los actores y circuitos de comunicación: colectivos de comunicación, emisoras comunitarias, emisoras indígenas, emisoras escolares, canales locales de televisión, realizadores audiovisuales,  periódicos y revistas alternativas, redes de comunicación, organizaciones e instituciones que trabajen el tema de comunicación en el departamento. Este fortalecimiento se concreta en espacios como:

  • Generación de redes y colectivos de comunicación local y regional
  • Articulación a otras redes y sistemas de comunicación de carácter nacional e internacional
  • La Alianza Permanente para la Comunicación y la Cultura de Nariño
  • Alianzas con los Ministerios que emprenden Políticas de Comunicación
  • Gestión de proyectos estratégicos comunicativos para la construcción de región


2. COMUNICACIÓN Y TECNOLOGÍA:  este eje conlleva la implementación, fortalecimiento y cobertura de los medios de comunicación ciudadanos, así como su fortalecimiento en infraestructura, tecnología y cobertura; igualmente los usos de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en el que hacer de los medios de comunicación ciudadanos.

 

3. CONSTRUCCIÓN DE LO PÚBLICO Y FORTALECIMIENTO DE LA CULTURA POLÍTICA: la construcción de lo público requiere de políticas que construyan escenarios de diálogo, intercambio, creación y difusión, en los cuales se evidencie el ejercicio de ciudadanía, en la consonancia con sus deberes y derechos. En este sentido la construcción de lo público y el fortalecimiento de la cultura política se enfocan en propiciar desde la Comunicación ciudadana del departamento de Nariño estos lugares y encuentros, de tal manera que se puedan establecer estrategias de articulación entre los procesos sociales y los comunicativos que permitan construir lo público desde herramientas propias con actores locales y regionales, con el objetivo de generar espacios de reflexión y movilización social en procura de buscar una cultura de convivencia en medio de la diferencia y una resolución concertada a estas diferencias.  

 

4.  PROCESOS FORMATIVOS - la formación tiene tres enfoques y dos estrategias:
  • Enfoques: La formación ciudadana a través de los medios de comunicación, la formación y cualificación en herramientas técnicas a los comunicadores ciudadanos, y la comunicación como herramienta pedagógica en las IE de la región.
  • Estrategias: La investigación y la sistematización de los procesos que se adelantan en la región.


5. MEMORIA, IDENTIDAD  Y PATRIMONIO: esta línea promueve la construcción de sentidos y símbolos para comprendernos como región desde procesos culturales y comunicativos, que redunden en  la construcción de espacios para recuperar la dimensión de lo público, desde la memoria, la valoración de lo propio, el reconocimiento de las riquezas y potencialidades históricas, desde la cotidianidad y los sueños, con miras a construir el sentido de comunidad y, simultáneamente, el de ciudadanía. Es así que esta línea busca promover imaginarios y sentidos compartidos de región e incentivar la autoestima nariñense, a partir de los relatos propios y el encuentro con otros a través de los escenarios que se plantean desde la comunicación.  

El plan incluye una ruta estratégica donde se identifican subprogramas y proyectos para cada uno de los ejes estratégicos. La siguiente fase contempla la formulación, gestión, implementación, seguimiento y evaluación de los proyectos estratégicos priorizados en el plan, como la manera más acertada de comenzar a convertir en realidad los sueños y anhelos plasmados en el documento. Se pretende avanzar rápidamente hacia el logro de experiencias exitosas tempranas que puedan comenzar a demostrar que si se puede construir un modelo diferente de hacer la comunicación.  

 

Otra de las ganancias es que las regiones cuentan con una carta de navegación para la comunicación, evitando así el riesgo de caer en el activismo comunicativo y el síndrome de los proyectos que llevan a perder el horizonte y centrarse en una mirada inmediatista con énfasis en la ejecución de recursos. Unido a esto, la mirada de la cooperación internacional tiene un viraje pues se encontrará con comunidades fortalecidas organizacionalmente y que cuentan con un nivel cualificado de interlocución que le apunta a lograr la pertinencia en cada uno de los proyectos que se emprendan más allá de los objetivos o misiones de los cooperantes.  

 

Finalmente, queremos afirmar que la única manera de garantizar la sostenibilidad de los procesos comunicativos regionales es a través de la cualificación de las comunidades como agentes de su propio desarrollo. Hay que trascender la mirada asistencialista y hacerle definitivamente el quite a esquemas malévolos como el de la financiación de los medios a través de la pauta publicitaria. Esto solo será posible en la medida que las comunidades encuentren una ruta y tracen un horizonte. Este es quizás nuestro aporte fundamental.

Fuente
Información entregada a La Iniciativa de Comunicación durante el encuentro OURMedia/NUESTROSMedios 8 - "Comunicación, conflicto y convivencia: Narrativas individuales y colectivas"
Manuel Ruiz P. es Profesional de Apoyo del Programa Suyusama (Programa de Sostenibilidad Regional para Nariño y Putumayo Andino), y miembro de la Alianza Permanente por la Comunicación y la Cultura de Nariño.