Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
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Entrevista con André Trigueiro

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Periodista con postgrado en Gestión Ambiental, fue reportero del periódico Última Hora, la radio MEC, Radio Jornal de Brasil y TV Globo. Desde 1996 actúa como reportero y presentador de "Journal das Dez" de la Globonews, canal de televisión por cable donde también produce y presenta programas relacionados con el tema socioambiental. Es consultor y articulista del sitio www.ecopop.com.br .

¿Qué son medios de calidad?


A. T. : En principio, aquellos que cumplen la doble función de ofrecer contenidos que la población quiere y necesita conocer. La calibración perfecta entre esas dos demandas se resuelve en el cotidiano, no se enseña en manuales o cartillas. Lo importante es que cualquier trabajo en los medios (periodístico, publicitario, artístico, etc.) implica mucha responsabilidad por la influencia que ejerce sobre una parte expresiva de la población.


¿De qué forma puede contribuir la prensa para medios de calidad para niños y adolescentes?


A. T. : De varias formas. En primer lugar, dándole visibilidad al trabajo de organizaciones que luchan por la educación pública de calidad, la planificación familiar y el cumplimiento del estatuto del niño y del adolescente. En segundo lugar, estimulando la participación de niños y adolescentes en la programación y confección de los productos periodísticos, abriendo espacios importantes para la manifestación genuina de esa gente que, aunque no sea considerada adulta, tiene saberes y conocimientos que no se pueden ignorar.


Pero son generalmente las materias sensacionalistas las que ganan destaque en los medios. ¿Por qué ocurre eso?


A. T. : Hay varias cuestiones importantes con relación al asunto. En primer lugar, si eso aumenta la audiencia, es porque del otro lado de la televisión, radio o periódico, alguien se interesa en consumir ese tipo de información. Generalmente, alguien con pocos años de estudio y bajo nivel de información. Por lo tanto, mientras más educada e instruida – y dotada de sentido crítico – sea una persona, menos vulnerable será a este tipo de llamamiento. Un otro aspecto importante es que Brasil avanza en dirección a una ética de los medios (periodismo y publicidad) sin que haga falta recurrir a la censura, sino poniendo en difícil posición a quienes se exceden en la presentación o contenido de sus productos. La sociedad dispone ya de organizaciones que la representan en esta lucha por la calidad en los medios. En lo que respecta al periodista, es importante tener presente que la materia prima del profesional de la prensa es la noticia. No debe haber preocupación en rotular la noticia – eso es bueno, aquello es malo –, sino que la preocupación debe ser la de informar. Existen buenas y malas noticias. Un noticiero de calidad muestra lo que funciona y lo que no funciona, el problema y la solución, señalando rumbo y perspectiva para que aquello se resuelva. Así camina la humanidad.


¿Piensa entonces que hace falta inversión en proyectos de educación para los medios?


A. T. : No solamente los medios necesitan reciclar conceptos y primorear visiones y perspectivas. La educación es para todos. Para quienes están en los medios y para quienes consumen los medios. El ciudadano tiene que sentirse responsable por los medios que hace o no hace. Y el periodista, el publicitario y el artista deben darse cuenta de la responsabilidad que implica vehicular una palabra, una imagen, un gesto, que influenciarán a millones de personas. Como los vehículos de comunicación de masas son un fenómeno relativamente reciente en nuestra historia, hay que entender que existe un proceso de concienciación en curso, y que cada uno de nosotros tiene una contribución que hacer para que esa reflexión conduzca a resultados concretos.


¿Las empresas periodísticas están preocupadas con el impacto de sus producciones en la constitución de conocimientos y valores de niños y adolescentes?


A. T. : Cada empresa tiene su política en relación con este asunto. La Rede Globo es notoriamente la empresa de comunicación en Brasil que más esfuerzos e inversiones destina a la educación. La Fundación Roberto Marinho, el Canal Futura y producciones nacionales en el área del entretenimiento, que privilegian la cultura y los valores nacionales – como el programa Sítio do Pica-pau Amarelo – abren espacios importantes en la programación para que el país se vea, reflexione y busque sus caminos.


¿Cómo evalúa usted la producción brasileña de los medios volcada hacia niños y adolescentes? ¿Y en el resto del mundo?


A. T. : Todavía hay mucho que hacer. Un problema es la vulgarización de los productos dirigidos hacia ese segmento. Los estereotipos se ponen en el camino de la información y el mensaje queda comprometido. El reto es ser creativo, sorprender, cautivar. Hay mucha violencia en la programación infantil con dibujos rellenados con luchas, odio y sangre. Lo mismo se da con los juegos electrónicos. Un estudio reciente de la UNESCO titulado "Perspectivas sobre el niño y los medios", cuya lectura recomiendo, revela de forma sorprendente la influencia negativa que esos juegos ejercen sobre el público infantil. Son horas consagradas a una actividad que consume energías preciosas y estimula emociones y pensamientos violentos.


¿La participación de los padres y la sociedad es necesaria en la búsqueda de medios de calidad?


A. T. : No es necesaria, sino fundamental. Sin la adhesión de los padres o responsables, esa es una batalla perdida. Los incomodados deben manifestarse ya. No hay razón para adiar ese compromiso con la ciudadanía.


Medios de todos, Medios para todos es el tema central de la 4ª CMMNA. ¿Qué espera usted de un forum como este?


A. T. : Una amplia reflexión que acelere el proceso de cambio, que ya está en curso, hacia unos medios ciudadanos, más éticos y responsables, donde los profesionales involucrados se vean estimulados a reflexionar sobre sus trabajos y productos.