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Entrevista con Ronaldo Lemos

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Ronaldo Lemos es el Director del Centro de Tecnología y Sociedad de la Escuela de Derecho de la Fundación Getulio Vargas de Río de Janeiro y responsable del proyecto Creative Commons para Brasil.

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Página web de Rio Medios.

Cultura Libre: ¿Qué tienen que ver los niños con eso?

Entrevista realizada por Rio Medios a Ronaldo Lemos.

Cerca de 400 personas de 50 países participaron del iSummit 2006, encuentro internacional que defiende el movimiento Cultura Libre - la libre producción y circulación del conocimiento, con base en el Creative Commons, licencias de propiedad intelectual. Por medio de ellas, los autores de bienes culturales, como músicas, películas, libros, etc, ceden algunos de sus respectivos derechos de autor, como hoy los conocemos, optando por un registro que autoriza diferentes posibilidades de utilización de su obra por cualquier individuo o institución.

Realizado por el Centro de Tecnología y Sociedad de la Escuela de Derecho de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), junto con la comisión internacional del Creative Commons, el evento se desarrolló entre el 23 y el 25 de junio, en Copacabana, en Rio de Janeiro.

Creada por el profesor de derecho de la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos, Lawrence Lessig, la idea de las licencias es adoptada en 49 países. Actualmente, existen 140 millones de obras licenciadas por el Creative Commons. Cada país posee un representante responsable por la divulgación del proyecto y por adecuarlo a las especificaciones de cada realidad. Ronaldo Lemos, director del Centro de Tecnología y Sociedad de la Escuela de Derecho de la FGV, responde por Brasil.

En una entrevista al Rio Mídia, Ronaldo explicó los objetivos de la propuesta. De una forma muy didáctica y con la preocupación de ser comprendido por los niños y adolescentes, a pedido del Rio Mídia, habló sobre las consecuencias de este movimiento para el cotidiano del público infanto juvenil y como el Creative Commons puede ser utilizado por los profesores.

RIO MÍDIA: ¿Qué es Cultura Libre y qué es el Creative Commons?

Ronaldo Lemos: Cultura Libre es el nombre de un movimiento global que lucha para que las personas tengan acceso a una mayor cantidad posible de información: películas, música, libros, videos... La idea es que la persona pueda usar la internet, la televisión, las publicaciones y la radio, absorbiendo sus contenidos y reutilizándolos, sin miedo de ser procesado o llamado de pirata. El Creative Commons es un instrumento para crear esta Cultura Libre. Es una herramienta voluntaria. Quien quiera licenciar su obra debe decirle a la sociedad que no se importa con que su trabajo sea utilizado.

R.M.: ¿De qué forma podemos explicarle a los niños y para los adolescentes la importancia de estas iniciativas?

R.L.: Podemos explicarles de la siguiente forma: vivimos hoy en un planeta donde todo el mundo puede ser un gran director, músico, productor de video o escritor. Diferente del pasado, todos tienen la oportunidad de ser un gran creador. Oportunidad que surge justamente por la posibilidad de que las personas puedan usar contenidos creados por otros. Por ejemplo, en 2004, en los EUA, una gran película (Tormento), seleccionada inclusive para el Festival de Cannes, se creó y se produjo a partir de contenidos de terceros. La película costó menos de R$ 300,00. Claro que, cuando la persona intentó distribuirla, los propietarios de aquellos contenidos no lo dejaron, exigieron el pago de los derechos de autor. Entonces, la película que costó R$ 300,00 recibió una cuenta de R$ 1 millón para liberar los derechos de autor de los terceros. Es contra eso que estamos luchando. Estamos defendiendo la existencia de un conjunto de obras creativas, grande lo suficiente para que estos nuevos DJs, directores, músicos que están por ahí, puedan usar estos contenidos dentro de sus respectivas creaciones artísticas. Estamos luchando para que estos creadores no corran el riesgo de ser procesados por alguien que les impida mostrar su creatividad. Estamos hablando sobre democratización del conocimiento y sobre la democratización de la posibilidad de producción de este conocimiento.

R.M.: ¿Qué tiene que ver esto, en la práctica, con los niños y los jóvenes?

R.L.: Bien, ¿Cuáles son los niños o adolescentes que no quieren bajar música por la internet o un jueguito? Todo el mundo quiere, ¿No es así? Por medio de este movimiento de Cultura Libre y por medio de las licencias del Creative Commons, queremos, por ejemplo, que los niños y los adolescentes puedan bajar libremente estos contenidos sin ser procesados. Pero no es sólo eso. Queremos también que ellos puedan bajar esos contenidos y puedan utilizarlos para crear otras obras, otros contenidos. Recomiendo que la juventud haga blogs, fotologs, busquen obras que estén licenciadas, creen y produzcan contenidos. Sean críticos, sean activos y, a medida que creen sus obras, sean generosos. Coloquen sus obras en la base Creative Commons para que otras personas también puedan colaborar y recrear. La sociedad de hoy está esperando por eso y tiene canales para que eso suceda.

R.M.: En este sentido, ¿De qué forma las escuelas pueden beneficiarse de esta dinámica?

R.L.: A medida que ellas comiencen a darse cuenta que están lidiando con niños que tienen un potencial de creación y de creatividad casi inagotable en este mundo de hoy. A partir del momento en que ellos se dan cuenta que están lidiando con escritores, con creadores en potencial. Recomiendo: Déles las herramientas y dejen que los niños y los jóvenes creen. Ellos van a moverse, a descubrir y aprender. Las escuelas tienen que incentivar a las personas a no ser sólo ciudadanos con espíritu crítico, sino ciudadanos con espíritu participativo. Las personas tienen que agarrar el contenido y generar contenido, independientemente de la clase social o del país de origen. Existen personas interesadas en oír lo que el otro está diciendo.

R.M.: ¿De qué forma los profesores pueden trabajar?

R.L.: El profesor puede crear páginas web y blogs para comunicarse con los alumnos. Para llamar la atención de los estudiantes, estas páginas web pueden abrigar músicas, películas, animaciones, todo lo que esté disponible en el Creative Commons. ¿Quién sabe si la página web de este profesor no se torna referencia de los alumnos de otras escuelas? Estos alumnos comienzan a visitarlo y, de repente, la página de hace portal. Cuando se transforme en una herramienta importante, muy visitada, el profesor, por haber usado contenido del Creative Commons, no correrá riesgos de ser procesado. El Creative Commons permite que cosas pequeñas se hagan grandes, sin riesgo de ser procesadas. Una de las principales cuestiones que enfrentamos, hoy, en las escuelas y universidades es el problema del fotocopiado de libros. Actualmente, vemos editoras procesando su público, instituciones de enseñanza y estudiantes. Es absurdo. La cuestión del fotocopiado de los libros deja claro que los intereses son opuestos. La sociedad tiene el interés de poder tener acceso. El sector privado tiene el interés de restringir este acceso para cobrar más. Es necesario estar consciente de que hay contenido y que, cada vez más, estará siendo generado contenido libre para ser fotocopiado.

R.M.: ¿Cuáles son los grandes obstáculos para la construcción de la Cultura Libre?

R.L.: Primero, es necesario acabar con la exclusión digital. Es necesario darles herramientas, para que las personas tengan acceso a los contenidos. Y, segundo, es necesario diseminar la cultura de colaboración. Con uno colaborando aquí y otro allí, se crea una enciclopedia, como es el caso del Wikipedia - resultado de la pequeña colaboración de varias personas. Necesitamos colocar en práctica estas ideas. O sea, abra su blog, saque fotos, monte su fotolog, escriba, produzca, filme, edite, haga todo eso. Porque, solamente en la práctica, es que las personas van a darse cuenta cual es la importancia de este trabajo que la gente está haciendo. A medida que las personas produzcan, ellas verán como es importante poder tener acceso a contenidos de terceros y, al mismo tiempo, poder contribuir con esta propuesta, a fin de que otras personas ayuden a diseminar su propio trabajo.

R.M.: ¿Estamos frente a un nuevo mundo?

R.L.: Estamos viendo un embrión de una cosa muy nueva e importante que puede suceder, pero que también existe una posibilidad de que se convierta en un trabajo totalmente irrelevante de cara a un movimiento de globalización en el área del derecho que quiere alterar las legislaciones, acabando con las conquistas que la sociedad consiguió. La posibilidad de que eso suceda es muy grande. Aquí en Brasil, existe el deseo de implantar en la TV Digital un sistema que impida que la persona que está en casa grabe el contenido transmitido. Un verdadero absurdo. Siempre tuvimos el derecho de grabar lo mostrado por la televisión y de hacer lo que quisiéramos con ese contenido. Lo que están queriendo hacer es sacarnos este derecho de usuario. Un gran lobby existe en este sentido. La cuestión que enfrentamos hoy es que la sociedad pasó a competir con los intereses privados de los medios. ¿Pero quién debe prevalecer? La sociedad, es lógico. El problema es que el interés privado de los medios, por estar organizado, está trabajando para que esto no suceda. Existe mucha gente de buena voluntad en Brasil. Pero todo este debate, por ejemplo, aún no llegó a las discusiones de los legisladores, de los representantes que pueden cambiar las leyes en Brasil. La ley de derechos de autor brasileña es absurda. Es anacrónica, vieja, perjudicial a la sociedad. Se trata de un modelo completamente sobrepasado que no respeta los derechos fundamentales, los derechos humanos, los derechos de acceso al conocimiento y a la participación en la cultura. Es necesario cambiar la ley. Pero existe un desinterés absoluto. Quién tiene interés en esta discusión es porque está relacionado a un interés privado. Hoy, tal vez, esta sea, sino la principal, una de las cuestiones más importantes del mundo.

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