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Entrevista con Nilda Jacks

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Nilda Jacks es una investigadora brasileña que en los últimos años se apunta como una de las principales autoridades en el estudio de la recepción en América Latina. Doctora en Comunicación por la Universidad de São Paulo, con un pos-doctorado en Comunicación por la Universidad de Copenhague, cuenta con experiencia en el campo de la investigación y una formación que abarca campos como el Diseño, Artes plásticas, Publicidad y Comunicación. Autora de Comunicação e Recepção (São Paolo, 2005), QUERÊNCIA. Cultura Regional como Mediação Simbólica. Um estudo de recepção (Porto Alegre 1999) y MÍDIA NATIVA. Indústria Cultural e Cultura Regional (Porto Alegre, 1998); co-autora de Hermanos, pero no mucho. El periodismo narra la paradoja de la fraternidad y la rivalidad entre Brasil y Argentina (Buenos Aires, 2004) y participante en la obra colectiva, Industria Cultural em Santa Maria (Santa Maria, 1996). También ha publicado artículos y ponencias en journals especializados y escrito diversos capítulos de libros. Desde hace cuatro años es la coordinadora del grupo Estudios de Recepción de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).

Entrevista realizada para el Portal de la Comunicación InCom-UAB por Tanius Karam.

Inicio e influencias

Tanius Karam: ¿Cómo llegas a los estudios de recepción? ¿En qué contexto aparece como el tema al que has dedicado tus principales esfuerzos académicos?

Nilda Jacks: A través de INTERCOM y sus investigadores asociados, a mediados de los ochenta. En ese momento yo hacía la maestría en la Universidade de São Paulo (USP) y llegaban las primeras discusiones sobre la teoría de las mediaciones y otros aportes que en Brasil se conocen como Teorías Latinoamericanas.
La telenovela era por entonces el gran objeto de investigación de los estudios de recepción en tanto nueva manera de abordar la relación medios-audiencia. Para mí, que acababa de estudiar las articulaciones entre la industria cultural en Rio Grande do Sul (mi estado) y su cultura regional -llamada gaúcha- (1) era casi inevitable proponer una investigación sobre recepción de telenovela entre los gauchos y considerar la identidad cultural como mediación. Este fue el tema de mi tesis doctoral.

T.K.: ¿Qué influencias significativas tuviste en tu fase de formación (lecturas, cursos, maestros, experiencias) que hoy consideres importantes en tu trabajo?

N.J.: Para mi trayectoria académica fueron relevantes diversos factores, incluyendo los de experiencia personal.

Viví toda la niñez y adolescencia en diferentes pueblos del interior de mi estado porque mi padre tuvo que trasladarse en numerosas ocasiones. Presencié una gran diversidad cultural por donde pasaba, pero al mismo tiempo iba percibiendo una manera muy propia de ser de la gente, lo que se fue reforzando cuando empecé a viajar por el país. Desde muy temprano fui en busca de "descubrir Brasil" porque me fascinaba moverme, salir y regresar con historias para contar. Me encantaban los acentos, las comidas, la artesanía, la danza, los paisajes, la gente...

Por otro lado, después de mi formación primaria hecha en muchos colegios, terminé lo que en Brasil se conoce como el "gimnasio industrial" y un curso técnico en Arte decorativo, lo que me llevó a hacer una facultad de artes plásticas. Esta formación me abrió aún más mi visión sobre la diversidad, especialmente al estudiar Historia del Arte y Estética, pero también me instigó la creatividad, la originalidad, las soluciones "plásticas". Mi formación en Artes plásticas incluye una licenciatura, un bachillerato en Arte decorativo y una especialización en diseño textil.

Mientras terminaba la licenciatura en Artes resolví cursar Comunicación Social, con formación en Publicidad y Propaganda, lo que me llevó después a trabajar simultáneamente como maestra de Artes y como publicista, primero en agencias locales y luego en una propia que fundé con amigas.

Poco tiempo después, trabajando en la Universidade Federal de Santa Maria como maestra de Publicidad, decidí hacer una maestría, lo que requería proponer un proyecto de investigación. Ahí surgió mi interés por trabajar con cultura, aún al principio de los 80, cuando los estudios de Comunicación no trataban de esta cuestión. Fue mi manera de juntar la experiencia de Artes con Comunicación.

En esta etapa fueron importantes los autores brasileños que tratan la cultura y la identidad nacional, como Renato Ortiz, Ruben Oliven (también identidad gaúcha), Alfredo Bosi, Marilena Chaui, José Miguel Wisnik, Sérgio Miceli, entre otros. En el área de la Comunicación / Cultura mis autores fundamentales son Jesús Martín Barbero, Guillermo Orozco, García Canclini, Jorge González, James Lull, Jesús Galindo Cáceres, Klaus Jensen, Stuart Hall, Raymond Williams, entre otros.

En mi formación en metodología debo mucho a Maria Immacolata Lopes (USP), y también a Jorge González y Jesús Galindo Cáceres (México). La cercanía con el Programa Cultura / Colima de México fue fundamental en mi formación metodológica, fui varias veces y los dos autores también trabajaron con nosotros en mi programa de postgrado.

Industria cultural y publicidad

T.K.: Aparte de tu experiencia académica e investigación sobre recepción, conocemos de tu experiencia en Publicidad, de hecho coordinas la Coleção Cena Publicitária donde recuperas textos que van desde aspectos técnicos hasta epistemológicos. Puedes hablarnos un poco de tu experiencia en la Publicidad: Cómo llegas a ella y sobre todo cómo la articulas con la investigación de la recepción.

N.J.: Me licencié en Publicidad y Propaganda en la Universidade Federal de Santa Maria, la primera universidad federal del interior del país. De hecho mi tesis de maestría trata sobre la industria cultural en su relación con la cultura regional y tiene como foco el estudio de cómo la publicidad se apropia del discurso de la identidad gaúcha.
Antes de esto, había trabajado en agencias de publicidad en Santa María y trabajé 15 años en una que había montado con colegas de la universidad. En paralelo hice mis estudios de maestría y parte del doctorado.

Hasta entonces no había estudiado la recepción de la Publicidad, pero había sido tutora de una tesis de maestría que debatía teóricamente lo que necesitamos abordar para entender la relación de la gente con la Publicidad, apuntando algunos caminos metodológicos. La investigación llegó a ganar el premio de INTERCOM en esta área de estudios y ahora será publicada en la Colección Cena Publicitaria.

Considero muy difícil el abordaje de la recepción de la Publicidad porque involucra muchos más elementos. Configura todo el sistema de la industria cultural y construye buena parte del imaginario contemporáneo y globalizado.

T.K.: En tu libro Mídia Nativa: Indústria Cultural e Cultura Regional has identificado el papel de la industria cultural y cómo la publicidad incorpora y desarrolla elementos de la cultura regional, ¿Cómo se da ese proceso, de qué manera se articulan y afectan?

N.J.: Esta investigación trató en concreto de mi cultura, la gaúcha. En el proceso de formación cultural e histórica construimos una identidad muy fuerte y dinámica que se contrapone a la "brasilidad": en el siglo XIX tuvimos una guerra separatista que enmarcó el escenario dónde vivimos y desde donde se ha construido el discurso cultural y político. Además, en el proceso de delimitación de las fronteras brasileñas, una pelea entre Portugal y España por la cual a veces se nos consideraba territorio de uno u otro país, generó que nos hiciéramos culturalmente muy distintos. Somos más platenses que tropicales.

Con diferentes matices en cada momento histórico, han emergido las imágenes que identifican a un pueblo como fuerte, guerrero, hospitalario, sincero, audaz, politizado, honesto, etc. y retratan esa saga. Estas imágenes han alimentado el movimiento cultural llamado Nativista (aparecido en la década los ochenta), que reanimó el debate cultural en mi estado involucrando la producción "mediática" dónde se incluyó la Publicidad, la cual tuvo una etapa sumamente regional en términos de temas y lenguajes.

Resalto este rasgo específico porque no estoy segura de que la relación entre la Publicidad y la cultura regional sea siempre posible en los términos que he examinado en mi trabajo, ya que el discurso publicitario tiende a identificarse más con un lenguaje "global", en el sentido de conectarse con valores que extrapolen los límites de un territorio.

Los estudios de recepción en América Latina

T.K.: La tendencia general de los investigadores de la Comunicación en América Latina es tener una mirada muy crítica sobre esta práctica profesional. ¿Percibes que persista esta tendencia entre los investigadores y académicos latinoamericanos?, ¿Cómo han modificado los estudios de recepción la imagen sobre la publicidad?, ¿Cómo se percibe desde el mundo publicitario -si es que existe una imagen- la investigación académica de la Comunicación?

N.J.: Contesto esta pregunta más con mis impresiones sobre la realidad brasileña que con un conocimiento forjado en investigación: hoy día en mi país veo más críticas a la actuación de los periodistas y de la prensa que a los publicistas y la publicidad. Los medios y la publicidad fueron objeto de muy duras críticas durante la dictadura militar de los sesenta y ochenta, ya que no formaban parte de la presión social para derrumbar el régimen, además de disfrutar las regalías del estado.

La Publicidad tuvo un gran papel en la construcción del discurso nacionalista durante la dictadura militar en la tentativa por cooptar a los ciudadanos. Esto fue sumamente criticado.

En cuanto la repercusión de los estudios de recepción en la visión sobre la publicidad, no se puede decir aún mucho en Brasil ya que hay muy pocos estudios. En los noventa, por ejemplo, en el ámbito de la Comunicación, solamente cuatro investigaciones trataron el tema y no fueron trabajos muy difundidos, además, estudiaron objetos y problemas muy específicos. A partir del año 2000 se observan más trabajos interesados en estudiar la publicidad en su relación con la audiencia o con los consumidores; pero todavía estoy en fase de analizar estos procesos de manera más sistemática (así como toda la producción sobre recepción).

Sobre la visión que tienen los publicistas respecto de los investigadores, se forma de rasgos e impresiones más que de información sistemática y consolidada, ya que en Brasil se publica muy poco a partir del campo profesional, y tiene más carácter de manuales. En general percibo prejuicios respecto a la formación que se ofrece en las escuelas de Comunicación, sobre el ritmo de trabajo que imprimimos a la investigación, sobre los objetos y problemas que elegimos y sobre la falta de pragmatismo en las cosas que realizamos en la academia.

T.K.: En 1990 en un célebre artículo, Rosengren y Jensen hablaban de cinco tendencias para el estudio de la recepción; tú misma también lo has hecho de cara a América Latina ("consumo cultural" de García Canclini, los "frentes culturales" de González, la "recepción activa" de Fuenzalida y Hermosilla, el "uso social de los medios" de Martín Barbero y el "modelo multimediacional" de Orozco). ¿Identificarías alguna otra modalidad que se haya desarrollado más recientemente?

N.J.: Como coordinadora del GT Estudios de Recepción de ALAIC organicé recientemente un boletín en línea (n° 20) sobre el estado de la investigación en América Latina. Y, con excepción de algunos países de América Central, el resto disponen de estudios en el área.

De manera general, la gran influencia para el desarrollo del campo fue de Jesús Martín Barbero y Guillermo Orozco. Todos los países reconocen la contribución de estos autores. También hay especificidades en países como Argentina, Chile y Perú, además de percibirse países como Paraguay y Ecuador, que desarrollaran muy poca investigación empírica, casi ninguna.

Argentina tiene una tradición teórica que incorpora Gramsci mucho antes que en Brasil, además de una fuerte presencia de los estudios literarios para analizar la comunicación, producidos en paralelo a la discusión del resto del continente.

Chile y Perú parecen haber desarrollado más la investigación en el ámbito de las ONG's que en la universidad; en el primer caso, debido a los tiempos de la dictadura. Esta circunstancia produce investigaciones más pragmáticas y de cuño más político, cuyas estrategias agrupan otras tradiciones teóricas.

Sobre los artículos de Jensen y Rosengren y el mío, los utilizamos con Ana Carolina Escosteguy (PUCRS) en un libro que acabamos de publicar (Comunicação e Recepção. Editora Hacker). Fueron dos puntos de partida para estructurarlo y para presentar y discutir el desarrollo y estado actual de la teoría, investigación y metodología sobre recepción de medios. Tanto uno como otro fueron revisados a la luz de la crítica y autocrítica que sufrieron a lo largo del tiempo, desde recién publicados hasta mediados de los noventa.
La mayor crítica al texto de los autores nórdicos recae sobre las cinco tradiciones que identifican, que en verdad serían solamente tres: los estudios de los efectos y los usos y gratificaciones, que son parte de una misma tradición; y los Estudios Culturales y el análisis de la recepción, parte de otra. (La tercera tradición sería la crítica literaria).

Sobre mi artículo, lo que debatimos en algunos encuentros recientes de investigadores brasileños se pronuncia respecto a la perspectiva más amplia de algunas propuestas como, por ejemplo, los frentes culturales de Jorge González y el consumo cultural de García Canclini.

En el libro que publicamos aparece este debate y nuestra posición sobre éste en los tres capítulos, uno dedicado a la perspectiva internacional, otro a la latinoamericana y un tercero a la brasileña.

Teoría de las mediaciones y multimediaciones

T.K.: En tu trabajo has abordado la cultura regional y la identidad cultural como "mediación simbólica", recuperas muchos elementos del modelo de multi-mediaciones de Orozco, pero nos parece que tienes aportaciones propias en éste y otros aspectos. ¿Cómo ubicas tu propio trabajo con relación a este mapa que has hecho?, ¿Qué tanto recuperas de estos autores y dónde consideras haces énfasis en aspectos que ellos no consideran?

N.J.: En mi tesis de doctorado trato desarrollar la discusión que llegaba a Brasil en esa época (finales ochenta y principios noventa): la "teoría de las mediaciones" y de las "multimediaciones" para el estudio de la recepción de telenovelas por una audiencia socio-culturalmente ubicada en una región muy específica de Brasil, el sur de los gauchos.

Mi trabajo, según apuntan los analistas del campo, fue la primera investigación empírica en Brasil que adopta las perspectivas de Orozco y Martín Barbero. Yo suelo decir que me encontraba en el lugar y el tiempo preciso para este trabajo: la USP, a final de los ochenta.

Lo que trato de hacer es aproximarme a Martín Barbero y García Canclini para pensar sobre identidad cultural y medios de comunicación, o sea, cómo la industria cultural contribuye en la construcción y reconstrucción de las identidades contemporáneas. De estos autores he recuperado los conceptos de "híbridos" y "mestizaje". Para estudiar la recepción y la mediación de la identidad regional (a que llamo mediación simbólica) trabajé con Martin Barbero y Guillermo Orozco, ya que me pareció una posibilidad muy productiva para especificar mejor lo que el primero proponía como mediaciones fundamentales para entender la recepción.

En el caso del modelo de Orozco me ayudó identificar empíricamente las situaciones expuestas por Martín Barbero y además operar con los conceptos teóricos. Lo más importante que resultó de esto fue que el modelo "multimediacional" ganó un ámbito más amplio de aplicación al admitir la cuestión de la cultura como un escenario teórico para explicar e interpretar el fenómeno en estudio. El modelo de Orozco había sido concebido para entender las relaciones de los niños con la televisión en el contexto de la institución escolar y familiar, por lo tanto el esfuerzo del modelo se orientaba a abarcar este escenario sin necesidad de pensar otras dimensiones del mundo cultural. Como mi trabajo intentó operar con otro objeto de estudio y otro problema de investigación, trabajé para adaptar el modelo de Orozco y enriquecerlo. Pienso que funcionó para mi investigación y abrió el debate en torno del modelo multimediacional, por lo menos en Brasil.

En las investigaciones siguientes me dediqué a buscar otras experiencias y perspectivas aproximando otros autores, explorando nuevos conceptos y metodologías, construyendo nuevas salidas (y entradas). Agregué, por ejemplo, los aportes de Jorge González, como he comentado, especialmente la técnica de historias de vida y de familia para entender los procesos de recepción de medios y consumo cultural. Las discusiones de Galindo Cáceres sobre los procesos de reflexividad me sirvieron mucho para emprender mejor el trabajo de campo y las construcciones metodológicas y analíticas. Todo esto es fundamental en lo que aprendí sobre investigación y sigo aprendiendo con ellos.

Los estudios de recepción en el mundo

T.K.: Durante el pos-doctorado en Dinamarca, ¿Qué diferencias percibiste en los estudios de recepción entre América Latina y Europa?

N.J.: No sé si soy capaz de hablar de toda Europa; no he seguido el debate de forma tan pormenorizada. En Dinamarca he visto una fuerte identificación con los Estudios Culturales que creo es aún la gran tendencia europea, quizá con excepciones como Francia y Alemania que no parecen dialogar con ingleses y daneses.

Por otro lado, no creo que haya una influencia directa de los Estudios Culturales en el trabajo del danés Klaus B. Jensen, con quien trabajé en mi investigación pos-doctoral. Jensen desarrolla otra perspectiva, más identificada con la Lingüística y los estudios literarios. Yo estaría en desacuerdo con quien lo acusa de hacer Estudios Culturales denominándolos reception analysis (como aparece en el artículo que escribió con Rosengren en los noventa, ya comentado arriba). Se dice que no hay diferencia entre lo que hace Jensen y lo que hacen los Estudios Culturales. Sin embargo, aunque insiste en trabajar la relación interpretativa con los contenidos mediáticos y admite la importancia del contexto cultural, no estudia prácticas culturales tal como son definidas y abordadas por los Estudios Culturales.

En los países escandinavos percibí también un fuerte debate con y entre los que se dedican a la "educación para los medios", que en Brasil, por ejemplo, está más circunscrito al área de la Educación. Excepto un núcleo importante en la Universidade de São Paulo, la interfaz de la Comunicación con la Educación es escasa.

Por otro lado, percibo también que los estudios de recepción, entendidos como los de abordaje sociocultural, sufren el influjo de los Estudios Culturales. En general, en América Latina ya tienen el color de la producción local desarrollada desde mediados de los 80. Me parece que la producción europea, especialmente la danesa, que conozco un poco más de cerca, está más vinculada directamente a los de Birmingham. Puedo no estar muy acertada pero, quizás tengamos un movimiento continental más articulado en términos institucionales a través de nuestras asociaciones que hace que el intercambio y circulación de informaciones e investigadores sea más compartido. Me parece que intercambiamos más y que producimos en un proceso más dialógico y ampliamente construido.
Otra experiencia anterior a la danesa y también fundamental en mi formación fue trabajando en México con el equipo de Guillermo Orozco, co-tutor de mi tesis doctoral en la UIA. Desde entonces tenemos contacto e intercambio académico muy fructífero.

T.K.: ¿Puedes hablarnos de los estudios sobre recepción en Asia, Medio Oriente o África?; ¿Qué semejanzas y diferencias encuentras respecto América Latina en los ámbitos conceptual y metodológico?

N.J.: No tengo una visión especializada sobre esta producción, pero puedo comentar que en África del Sur hay desarrollo de trabajos bajo la influencia de los Estudios Culturales británicos, así como en India. Puesto que es sabido que los Estudios Culturales toman las formaciones culturales locales como enlaces teóricos para comprender e interpretar los fenómenos estudiados. Entonces es posible que ya se haya desarrollado alguna especificidad en los estudios de recepción.

En otros países cómo Mozambique, por ejemplo, la investigación sobre Comunicación es muy incipiente. Participé en este país en un congreso en el marco de la interacción entre países de habla portuguesa dónde el debate giró alrededor de la lengua portuguesa y los dialectos tribales como problemas de comunicación. O sea, después del proceso histórico de colonización con imposición de la lengua del dominador, ahora están en un momento de definiciones identitarias que empiezan por el elemento más básico de comunicación. Factores como una industria cultural incipiente, pocos cursos de comunicación o la falta de recursos para la investigación influyen en la situación.

Estudios de recepción y nuevas tecnologías

T.K.: Los estudios de recepción se llegaron a convertir en una moda, una tendencia de mucho uso, en el que no siempre imperaba el rigor metodológico o conceptual. Tú has hecho varios seguimientos y estudios biblio-hemerográficos sobre recepción y medios masivos. ¿Cómo evaluarías su estado y condición? ¿Seguimos viviendo esa moda u observas una tendencia a su reducción como opción en la investigación?, ¿Dirías que hoy se hacen más estudios con respecto a la década anterior?

N.J.: Tomaré el ejemplo de Brasil, aunque se aplica a gran parte de América Latina: fue moda hablar de los estudios de recepción pero hicimos poco. Digo esto por que acabo de analizar toda la producción brasileña de los noventa, tesis de maestría y doctorado hechas por los postgrados en Comunicación (20 en el país hoy día): en 10 años se realizaron 49 trabajos, la mayoría en nivel de maestría (en Brasil no consideramos las tesis de grado para pensar el campo de investigación).
Los trabajos empíricos, resultado de investigaciones académicas, son en realidad muy pocos.

De estos, hay estudios que presentan fragilidades teóricas, pero especialmente metodológicas como consecuencia inmediata. Identifico también un problema crucial para el desarrollo del campo: los trabajos en su mayoría son hechos sin tomar en cuenta lo que está investigado por los colegas, incluso los que están más cerca, al lado de nuestras universidades y centros de investigación. Cómo diría Jesús Galindo Cáceres, nos hacen falta sistemas de información y cultura de investigación, dos estrategias que hacen crecer y avanzar el campo como un todo.

Así que, en términos generales, hasta los 90, hubo una discusión más teórica, sin base en datos concretos que pudiesen hacer desarrollar el campo teórico y metodológico y mismo las condiciones empíricas.

Actualmente, en Brasil se está haciendo más investigación que en la década anterior, pero hay países en que la producción bajó y la discusión misma del tema, según los primeros datos que estoy colectando para un análisis de la investigación en el continente. Depende mucho del escenario general de la investigación de cada país.

T.K.: Muchos de los estudios sobre recepción, y de hecho varios de tus trabajos se han abocado en la TV. ¿Cómo crees que otras mediaciones tecnológicas (por ejemplo las nuevas tecnologías de la información) pueden modificar los estudios sobre recepción?, ¿En qué medida estas nuevas realidades telemáticas están cambiando la conceptuación sobre la recepción en América Latina?

N.J.: Mi actual proyecto trata este tema en el contexto de América Latina y aún estoy colectando los trabajos, por lo que aún no puedo decir algo muy categórico. Mientras tanto he seguido una parte de la producción brasileña, lo que me lleva a percibir complicaciones, confusiones, inadecuaciones entre un esfuerzo teórico para dimensionar los cambios y los aportes metodológicos para enfrentarlo con coherencia y eficacia.

Por otra parte, hay un discurso teórico que aparentemente retrata los nuevos tiempos y los datos empíricos muestran otra cosa, pero el investigador insiste en "encajarlos" para probar los cambios en que cree.

En los estudios de recepción, donde creo que se puede analizar de manera consecuente lo que pasa con los usuarios, todavía no existe un debate y afrontamiento "denso" del problema. Se observa el uso de herramientas teóricas y metodológicas que no revelan lo que pasa o bien fuerzan los datos para mostrar otra cosa. Hay que tomar en serio este problema de transición cultural que exige una transición teórico-metodológica.

Local / Global

T.K.: Has hecho trabajo empírico sobre las identidades locales, tus trabajos sobre la cultura gaúcha son reconocidos. ¿Qué modos de articulación identificas entre las culturas locales y las globales? Esta pregunta tiene sentido porque tú vives en Rio Grande do Sul, una especie de capital de la solidaridad mundial que ha impulsado el Foro Social desde Porto Alegre y otras iniciativas que ahí tienen cabida. Al mismo tiempo como conocedora de la cultura global, ¿Cómo dirías que se entrecruzan y se cuestionan, se redefinen y tensan estas dimensiones (local / global) que hoy no pueden ser vistas separadas?

N.J.: Es una pregunta compleja, especialmente porque mencionas la situación de Porto Alegre, que ya no vive el clima del Foro, ya no tiene el gobierno del PT (Partido de los Trabajadores) y además el clima es de desánimo con la política nacional, que reveló otras facetas del partido de Lula y de él mismo.

Sin este contexto específico podría decir, concordando con grandes investigadores, que son evidentes las articulaciones que se dan entre una dimensión y otra, lo que acarrea diferentes fenómenos y consecuencias en muchos aspectos de la vida social.

Esto se puede verificar empíricamente en la producción y fruición musical, por ejemplo, dónde me parece evidente todo lo que se ha dicho respecto a la cultura juvenil y la música. En este caso se da por las mezclas de géneros, ritmos e incluso temáticas o por adaptación de ellos a las culturas locales, lo que ocurre también en el consumo musical, que es cada vez más heterogéneo. Se puede ver también en el lenguaje, que cada vez más adapta términos foráneos o los incorpora a los usos cotidianos cómo neologismos o no.

En una investigación con Sérgio Capparelli y Thomas Tufte analizamos la entrada del cable en el escenario televisivo de Porto Alegre. El estudio deja claro cómo la gente va tramando sus referencias culturales con las que van surgiendo en la pantalla y lo que hacen o no con esto; cómo reafirman o en ocasiones redefinen su identidad de clase, género, generación y cultural- esta en el sentido más estricto-, en la relación que establecen con otras visiones de mundo, con otras imágenes y en el acercamiento hacia otro. Esta investigación tuvo mucho de la experiencia desarrollada en el Programa Cultura de Colima / México, liderado entonces por Jorge González y Galindo Cáceres, dónde Thomas Tufte y yo estuvimos varias veces trabajando con sus investigadores.

A partir de mis trabajos empíricos lo que me queda claro hasta ahora es que, en culturas regionales / locales fuertes (que dan significado cotidiano a la vida) la relación con la cultura global es la más compleja, en términos simbólicos e identitarios, del imaginario cultural. Resalto esto porque posiblemente todos nosotros hacemos cosas de la misma manera en todos los campos del mundo -las mecánicas de los usos de los aparatos, la apropiación material de los bienes etc. - pero simbolizamos diferente.

Se me ocurre comentar una materia periodística que salió en un cuaderno de cultura (Jornal Zero Hora, Porto Alegre, 14/1/2006) para cerrar mi respuesta e ilustrar cómo en el sur de Brasil nos apropiamos de las cosas a partir de una cultura regional muy bien constituida y sólida.

Se trata de una entrevista hecha por un psicoanalista local a un personaje ficticio creado por él mismo. El personaje es discípulo de otro muy conocido y también inventado, creado por el escritor gaúcho Luis Fernando Veríssimo. Me refiero al Analista de Bagé (2), que fue un acontecimiento editorial en los ochenta por la parodia que hace de un psicoanalista freudiano que propone un método analítico gauchesco, anclado en el imaginario y en las prácticas culturales regionales -especialmente de la región de la Pampa- por lo tanto camperas.

El nuevo personaje que acaba de aparecer se llama Taurino Netto (haciendo referencias a otros personajes de la literatura e historia regionales) y es un lacaniano. La entrevista real a un personaje de ficción se encuentra atravesada de referencias a la identidad gaúcha, en muchos de sus aspectos, incluyendo el conocido machismo. Una de las preguntas es: "¿Le parece que el gaucho tiene algo más, una esencia?", a lo que responde: "¡Como no!, Freud ya decía: Ein gaúcho zu sein ist eine Weltanschauung (ser gaucho es una pampavisión) (3).

Pero la pregunta y respuesta que cierran la entrevista, y que quiero dejar acá como una metáfora de las visiones de nuestra relación con la cultura global, es: "Dr. Taurino: ¿Cómo queda el gaucho frente a la globalización?" Y el psicoanalista contesta: "Cada día mejor. Es bueno para nosotros, pues ¿de qué otra manera se llevarían los ideales del Río Grande do Sul (4) al resto del mundo?".

¿Cómo el mundo nos va a tomar como modelo si no nos conoce? Nosotros ya tenemos un Centro de Tradiciones gaúchas (CTG) (5) en el Japón y sólo nos vamos detener cuanto tengamos uno en Groenlandia.

Con el riesgo de ser redundante y menos creativa que Taurino Netto, el lacaniano, me parece que la entrevista por ella misma -propuesta por un respetado profesional de la psicoanálisis y publicada en el cuaderno de cultura del periódico más leído de Rio Grande do Sul- apunta a la importancia de la identidad regional en mi estado y la involución de la industria cultural y de nuestros intelectuales en su manutención y revitalización. En este proceso Brasil siempre fue el "otro", pero ahora ya aparece la cultura global. No es posible saltar la cuestión de la cultura regional para tratar de determinados temas, pues ella enmarca muchos más aspectos de los que uno pueda imaginar y el fenómeno de la comunicación perdería su complejidad sin contemplarla.


(1) No confundir con el gaucho argentino que es más conocido; la cultura Gaúcha a la que se refiere la autora durante la entrevista es la parte más septentrional brasileña de donde Jacks es originaria. La cultura Gaúcha es de una región muy específica de Brasil. Por eso es importante la tilde en la "ú" que evite el equívoco.

(2) Ciudad que hace frontera con Argentina y que tiene una cultura campera muy fuerte.

(3) Pampa es la región geográfica que divide a los argentinos y uruguayos.

(4) "Rio Grande do Sul" es la provincia ubicada más al sur de todo el Brasil.

(5) CTG son Centro de Tradiciones Gauchas, creados en uno movimiento cultural llamado Tradicionalismo, en 1948, y que tienen muchas sedes en el mundo constituidos por emigrantes.

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Muy interesante esta página. Qué rico encontrarse con trabajos como este, sigan así. Les felicito, nos permite estar al contacto del actuar comunicacional. !Gracias!

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