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Evolución y nuevas posibilidades en televisión educativa: la televisión que necesitan los niños
Por: Valerio Fuenzalida Fernández
Investigador Asociado en el Instituto de Estudios Mediales de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Ponencia presentada en el marco del VII Encuentro de Televisión "La Televisión que Necesitamos" (Universidad de Antioquia, Agosto 21 - 22 de 2003, Medellín, Colombia)
Reflexión histórica de la relación televisión-educación
Los esfuerzos por hacer televisión educativa nacen en Europa y Japón, después de la Segunda Guerra Mundial, entre los años 1950-1960. La televisión educativa se pensó, entonces, como herramienta que ayudara a mejorar la escolarización tras el periodo de la post-guerra. Una primera concepción de la televisión educativa es la relacionada con el tipo de televisión didáctica y escolar. Es decir, educar en televisión es sinónimo de introducir la escuela formal en la televisión.
Luego aparece una segunda definición de televisión educativa, y es la originada a partir de la enorme expansión tecnológica. Con la gran cantidad de canales que se ponen a disposición de la industria de la televisión, se empieza a generar otro tipo de televisión que tiene que ver con la curiosidad cognitiva. Vemos, por ejemplo, canales como Discovery Channel, Animal Planet, National Geographic, History Channel, entre otros, que ya no empiezan a entregar contenidos formalizados, sino que intentan satisfacer la curiosidad en torno a la vida natural, la astronomía, los países y sus costumbres, etc. A su vez, los canales segmentados infantiles, como Cartoon Network, Nickelodeon, Fox Kids, Discovery Kids y Kindercanal (Alemania), destinados, en gran parte, a la entretención, cobran más fuerza. Estos canales se dirigen a niños entre 1 a 6 años de 3 edad.
Esta segunda concepción de la televisión educativa -curiosidad cognitiva- ocurre al interior del hogar. Los niños ya tienen la libertad de elegir aquellos contenidos que satisfacen sus intereses y su curiosidad. Prevalecen también aquellos canales segmentados especialmente en alta cultura y en innovación y experimentación cultural.
Los canales especializados en televisión formal continúan, pero cada vez se van especializando, van constituyendo señales exclusivamente dedicadas a la educación formal, y son canales que van adquiriendo ciertas características. Vemos, por ejemplo, los programas destinados a atender los niveles escolares, universitarios, capacitación de maestros (Edusat de ILCE, Clase, Teleduc), y capacitación de adultos (Canal SENAC, en Brasil). Se va definiendo, cada vez con mayor precisión, que un canal que quiere ser segmentadamente dirigido a la educación escolar, tiene que cumplir algunos requisitos:
- Los contenidos se insertan en el currículo escolar.
- La relación profesor-estudiante tiene que mantenerse.
- Continúan los textos escritos y van en aumento los elementos multimediales.
- Y la evaluación sigue siendo formalmente reconocida dentro del sistema escolar.
- Grabaciones didácticas apropiadas.
- No deben durar más de 10 minutos.
- Tienen que ser repetibles, para que el profesor lo pueda dar en clase, lo pueda replicar. Si es necesario, debe posibilitar que el profesor lo pueda volver atrás, para que los alumnos se fijen en ciertos elementos que hay que destacar.
- Tiene que ser un programa integrado al currículo escolar.
Sin embargo, estas mismas especificaciones para los canales y sus programas llevan una contradicción. En la educación hay una cierta tendencia a la flexibilidad. No todas las escuelas en un mismo país, y menos en un mismo continente, tienen que aprender los mismos contenidos. Algunas zonas geográficas o culturales pueden tener énfasis en ciertos contenidos que en otros. Y es acá donde la televisión contradice la flexibilidad, pues ésta presenta programas estandarizados, y, por lo tanto, allí hay nuevos desafíos para los realizadores, que hay que seguir resolviendo.
Se da también el caso de los países que han tomado la política de decir "no tenemos recursos, y llegamos atrasados a la televisión educativa". Estos países están tomando la opción de trabajar internet, de dotar de internet a las escuelas, capacitar a los profesores, y, por lo tanto, el Estado abandona la inversión en recursos para televisión didáctica y toman la opción de internet.
El consumo infantil de televisión
El 70% de los programas que ven los niños al interior del hogar no son programas infantiles. Son programas como telenovelas, noticieros, magazines familiares y otros. Esta cifra es global y se repite en distintos países del mundo. ¿Qué es lo que está sucediendo?.
En primera instancia, el consumo infantil es muy amplio y muy variado. Gran parte del material que consumen los niños preocupa a los maestros y a los padres. Esta situación conlleva a plantearse una pregunta: ¿cuál es la calidad en televisión infantil? ¿Qué es la calidad?. ¿Estamos definiendo la calidad desde la mirada de los adultos y de la escuela, o desde los niños, sus intereses y motivaciones?.
La investigación etnográfica
Entender la manera como el niño ve televisión desde su situación de recepción que es el hogar, y desde algunas identificaciones de tipo psicoanalítico, ha llevado a establecer la llamada etnografía al interior del hogar. La investigación etnográfica al interior del hogar ya no se basa en cifras sino que el investigador se ubica al interior del hogar, y trata de entender las conductas de relación del niño con la televisión y con los programas televisivos. Este estudio ha demostrado la enorme diferencia entre el hogar y la escuela, donde se suceden no sólo situaciones de vida muy distintas para el niño, sino también estados de ánimo.
La escuela se convierte, entonces, en el espacio en el cual el niño tiene la expectativa de recibir contenidos a través de la televisión, que le faciliten el aprendizaje y que le permitan una mayor comprensión de los contenidos escolares. La situación de hogar, en cambio, es aquella donde confluyen otros estados de ánimo, como cansancio, frustraciones (por un mal día en la escuela), y las tareas.
El hogar induce al niño a una fuerte necesidad de descanso y de re-energización. Su motivación ante la televisión es una búsqueda de re-energización sico-física, al ver los programas de humor, risa, comedias y animados. El niño busca instintivamente aquellos programas que le permitan descansar. Al interior del hogar, el cansancio y las frustraciones de la escuela necesitan descanso y relajación. Hay un cambio bioquímico sicosomático de neurotransmisores de tareas de rendimiento a neurotransmisores de descanso.
Investigación etnográfica y la situación familiar
Cuando los niños están solos en el hogar, o en compañía de hermanos adolescentes, tienen un comportamiento muy distinto frente a la televisión que cuando están con adultos. Los niños ven programas infantiles y ven los animados, como los de Cartoon Network, Fox Kids y los otros. Esta elección cambia cuando los niños están acompañados por los adultos. Los adultos sugieren, entonces, los programas familiares y para adultos.
Investigación etnográfica y la situación social
En Chile hay cifras en torno al consumo de televisión de los niños en los sectores altos. Estos consumen la mitad de televisión que consumen los niños de los estratos más bajos. Los niños de estratos altos pasan mucho más tiempo en el colegio, los padres les exigen mayor rendimiento en los estudios y tienen otras alternativas de entretención.
Al interior del hogar, la etnografía ha ido mostrando que los niños construyen varios nichos de expectativas y motivaciones en su relación con la televisión:
- Nicho de televisión infantil: Lo ubican los niños en el cable y en los bloques infantiles de la televisión abierta. Este nicho sirve para el descanso y la re-energización.
- Nicho de televisión de la curiosidad cognitiva: Tiende a ser visto por los niños en el tiempo de mayor descanso, como el periodo de vacaciones, sábados y domingos por la mañana. Es un espacio amplio en el que los niños satisfacen su curiosidad cognitiva.
- Nicho de televisión familiar: Es una televisión básicamente de programas de televisión abierta, y se comparte en familia.
- Nicho de televisión adulta con los padres: Puede ser en cable o en televisión abierta y, en ocasiones, tiene que ver con el compartir con la familia, pero también con miras a satisfacer la curiosidad afectivo-social. Un ejemplo son las novelas que ven los niños con el ánimo de intentar comprender las decisiones de los adultos.
Los resultados de estos estudios han demostrado que a los niños les gusta mucho este tipo de programas, pues al interior de ellos hacen lecturas de identificación que los llevan a sentir que ellos, a pesar de su corta edad, tienen capacidades.
En cuanto al esquema del débil con el fuerte, los animados reflejan situaciones muy difíciles y complejas, donde los niños son débiles pero hábiles, y se enfrentan a personajes fuertes pero torpes. Estos estudios muestran identificaciones de tipo afectivo donde el niño tiene sentimientos como autoestima, autoconfianza y superación.
Diferentes formas de aprendizaje se dan, entontes, tanto en los programas de televisión como en los contenidos que presenta la escuela. Dentro de las formas analítico-racionales de la escuela, encontramos: la dialéctica platónica, lógica aristotélica, comprensión analítica, sitstematización curricular, y la memorización.
Dentro de las formas lúdico-afectivo-dramáticas de la entretención-educación, se sitúan: identificación afectiva con personajes-protagonistas, reconocimiento placentero en situaciones, identificación dramática en historias, humor lúdico y conocimiento anecdótico.
Desde el punto de vista educativo, la televisión que ven y necesitan los niños se enmarca dentro de las llamadas expectativas educativas situacionales. Expectativas que brotan de la situación social de recepción, y que están asociadas, a su vez, con vivencias y motivaciones de la vida cotidiana y con la resolución de problemas existenciales dentro del hogar, y están unidas totalmente con la entretención televisiva.
Finalmente, desde el punto de vista de la emisión-producción, la educación-entretención en los animados constituye una estructura triple:
- Los contenidos educativos afectivos, que están vinculados a la situación de hogar y a las vivencias en el desarrollo sico-social.
- Las diversas formas del lenguaje audiovisual, como la forma narrativo-lúdica de personajes-protagonistas y no de conceptos, las formas simples, la animación análoga y la animación digital.
- Y no hay que olvidar que la televisión no funciona con unidades, sino con seriados en capítulos, con duraciones de 1 ó 2 minutos, 10 minutos o 25 minutos (televisión infantil). Cada vez más se vive el ambiente multimedial, lo que requiere grupos de productores especializados en canales infantiles.
- Investigación etnográfica de la recepción infantil en el hogar.
- Lenguaje lúdico-afectivo y vivencias existenciales infantiles.
- Análisis de los contenidos y formas apropiadas a la entretención-educación infantil.
Para ver panel con la participación de Valerio Fuenzalida, oprima acá.
Comments
lo que propone al respecto de investigar más acerca de los programas educativos para niños es interesante pero tambien hay que investigar acrca de los programas dirigidos a adolescentes ue refuercen su necesidad de saber de todo, pero que estos conocimientos tambien sean parte importante de los programas de la television comrcial.
me parece interesante pero no me sirve de masiado para lo que yo estaab buscando porque mi profesora me pidio q busque informacion de la televicion en un sentido muy amplio de la palabra por lo que estaba buscando info sobre su evolucion y algo que me paresca interesante esto me parecio interesante pero no creoque sea lo que ella quiere..
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